¿Alguna vez tuvo problemas para encontrar alguna de sus pertenencias dentro de su casa?, ¿escuchó susurros extraños? o ¿vio algo pequeño pasar velozmente por su lado? Todos estos signos son indicios de que hay un Duende en su hogar. Por ello, aproveche la presencia de este elemento para convertir su morada en un lugar próspero.
Los Duendes son, sin duda, los seres mágicos más representativos del elemento Tierra, y como tales, son bastante apegados a aquellos lugares que sienten como propios. De hecho, la palabra Duende, proviene del vocablo árabe "Duar" que significa "el que habita". Aunque un poco rebeldes y traviesos, en el fondo son unos seres tiernos que necesitan todo el tiempo que les demostremos cuánto los apreciamos. Muchos Duendes han concedido favores que se creían imposibles de alcanzar. Aunque convivir con ellos puede resultar una experiencia impredecible, también puede ser una convivencia de buena fortuna si aprende a manejar sus códigos y a despertar en ellos cariño y respeto.
Los Duendes son seres que viven en un mundo paralelo al conocido por los seres humanos, mundo que comparten con otras criaturas mágicas. Entre estas criaturas se encuentran los seres del elemento Agua: Las Sirenas; los seres del elemento Fuego: Los Dragones; y los del elemento Tierra: Los Duendes, Trols, Elfos, etc. Provienen de la naturaleza con toda su energía. Les gusta jugar y comer, pero también están dispuestos a ayudar a las personas de buen corazón.
Estos seres mágicos han sido rescatados de la mitología por los investigadores de fenómenos llamados Feéricos y aportan su cuota de esperanza al siglo XXI, incluso quienes necesitan probar todo y quieren "ver para ser" ya no pueden negar la verdad probada por filósofos y científicos de que existen energías invisibles como las Hadas, las Plantas, el Planeta, etc. Los objetos están animados por una energía, un espíritu o un soplo divino de vida, según la creencia. Estas energías no sólo habitan los cuerpos visibles, sino que tienen identidad propia. Una de estas formas de energía intangible, son los Duendes.
Hay quienes los describen claramente como pequeños hombrecitos de 15 a 120 centímetros de altura de acuerdo a cómo se condense la energía y cómo se quieran hacer visibles. Otros, sólo han observado ráfagas de luz, ruidos y cosas que cambian de lugar. A pesar de que provienen de la naturaleza, ellos se acercan a las ciudades porque quieren acompañar a las personas. En Europa a estos Duendes se los llama Brownies, así se los menciona en la mitología escocesa. Su nombre, que significa “marroncito”, proviene del color de los jirones o harapos de ropa que visten. Son agradables y buenos, se encargan de la prosperidad económica de las casas que habitan. Suelen vivir en las cocinas aunque también les gusta pasear por el jardín. Hablan poco, o con silbidos, no les gusta vivir en soledad y se buscan familias extensas. Si se encariñan de una casa pueden residir allí mucho tiempo incluso, quedarse en caso de que el dueño se mude. En cierta manera, el Brownie adopta un hogar. Aunque son bastante colaboradores con los asuntos domésticos, es importante conocer sus gustos para que se sientan cómodos y nos retribuyan son sus favores. Como son seres que actúan en dimensiones de la realidad en las que los humanos no pueden habitualmente interferir, ellos pueden ayudarnos por ejemplo a conseguir un trabajo o aumentar los ingresos del hogar, cuando nosotros ya hemos agotado todas las estrategias a mano.
A ellos no les gustan los gritos ni la suciedad. Odian las mentiras y las peleas. Adoran los hogares ordenados, limpios y luminosos. La calidez y el afecto los atrae y se vuelven más sensibles. Les encanta jugar y comer cosas ricas como golosinas, frutas secas y tortas caseras, puede tenerlos como amuletos o figuras en tierra y piedra. Lo mejor es invocarlos por su nombre. Entre otros, se encuentran Stágoros (cuida las plantas), Abaturc (protege los trabajos), Priscob (concede todos los deseos), Truppty (acude en problemas sentimentales), Sumizíuss (protector del dinero), Jurry (cuida a los niños), Igor (duende de la abundancia).
A la hora de estar bien acompañados, el duende doméstico es el más recomendado. Es el que prefiere vivir en hogares y sus cercanías, siendo muy apegados al lugar al que pertenecen. Se les adjudican algunas travesuras, aunque se considera que pueden desarrollar sentimientos de profunda sensibilidad hacia los humanos.
Les encanta jugar y comer cosas ricas como golosinas, frutas secas y tortas caseras. También, disfrutan con la música tranquila, especialmente de violines y flautas. Estos seres pueden atraer la abundancia a los lugares y personas que consideran su hogar y familia. Las especialistas aconsejan para seducirlos: Enterrar tres monedas doradas, en el jardín o en una maceta. Colocar en la ventana una copita de miel que sólo sea para ellos. Atraerlos con helechos y palmeras, sus plantas preferidas. Llamarlos con amor, con oraciones específicas o de cualquier otra forma amable y bien intencionada. Quien no se anime a tanto, puede tenerlos como amuletos o figuras en tierra y piedra.
Dice la leyenda que por cada muñeco de Duende que tenga en su casa se corporizaran siete reales. Como no representan ningún peligro, usted puede tener cuantos muñecos quiera. A lo sumo, tendrá que lidiar con sus travesuras, pero si les exige respetuosamente que se porten bien, lo logrará. Usted también debe mantenerlos entretenidos y a gusto, aquí las sugerencias y ofrendas para lograrlo: Carrera de obstáculos: colocar a su alrededor caminos con piedritas y gemas coloridas, troncos y cuencos con agua para que puedan saltar, esconderse y jugar recorriendo escondites y sorteando. Brillos y aromas: Adoran los espejos, los perfumes silvestres del campo y la lluvia. Es tranquilizador para ellos el sonido de las cascadas, que podría suplantarse con una pequeña fuente de agua para interiores de las que se usan en el Feng Shui. Recetas caseras: Tienen debilidad por la miel, las nueces, el pan con azúcar, la leche y el vino tinto. Si les deja estos manjares junto a una plantita, es muy probable que haya ganado su corazón por siempre. Mensajes y adivinanzas: Los Duendes son inquietos, les gustan la lectura y los acertijos. Déjeles mensajes escondidos en las piedras y los troncos, con saludos afectuosos, chistes que no sean ofensivos y adivinanzas, se entretendrán. Paisajes y guaridas: Entre las plantas que tanto les gustan, una excelente idea es colocar una pequeña casita, donde dejarle ofrendas o simplemente para que descanse allí y sepa que tiene un lugar exclusivo reservado sólo para él.
A pesar de que el hombre ha causado estragos en la naturaleza obligándolos a ocultarse en la selva o bosques, muchos de ellos conviven y sirven con agrado a los humanos. Para comunicarnos con ellos, debemos amar todo lo que nos rodea. Y aunque son difíciles de contactar, muchas personas aseguran haberse encontrado en algún momento de su vida cara a cara con ellos.
¿Deseas más información sobre este tema? Te invitamos a visitar nuestra página web Sitio Hispano de Astrología.
Námaste.
LUNA NUEVA

Los Duendes son seres que viven en un mundo paralelo al conocido por los seres humanos, mundo que comparten con otras criaturas mágicas. Entre estas criaturas se encuentran los seres del elemento Agua: Las Sirenas; los seres del elemento Fuego: Los Dragones; y los del elemento Tierra: Los Duendes, Trols, Elfos, etc. Provienen de la naturaleza con toda su energía. Les gusta jugar y comer, pero también están dispuestos a ayudar a las personas de buen corazón.
Estos seres mágicos han sido rescatados de la mitología por los investigadores de fenómenos llamados Feéricos y aportan su cuota de esperanza al siglo XXI, incluso quienes necesitan probar todo y quieren "ver para ser" ya no pueden negar la verdad probada por filósofos y científicos de que existen energías invisibles como las Hadas, las Plantas, el Planeta, etc. Los objetos están animados por una energía, un espíritu o un soplo divino de vida, según la creencia. Estas energías no sólo habitan los cuerpos visibles, sino que tienen identidad propia. Una de estas formas de energía intangible, son los Duendes.
Hay quienes los describen claramente como pequeños hombrecitos de 15 a 120 centímetros de altura de acuerdo a cómo se condense la energía y cómo se quieran hacer visibles. Otros, sólo han observado ráfagas de luz, ruidos y cosas que cambian de lugar. A pesar de que provienen de la naturaleza, ellos se acercan a las ciudades porque quieren acompañar a las personas. En Europa a estos Duendes se los llama Brownies, así se los menciona en la mitología escocesa. Su nombre, que significa “marroncito”, proviene del color de los jirones o harapos de ropa que visten. Son agradables y buenos, se encargan de la prosperidad económica de las casas que habitan. Suelen vivir en las cocinas aunque también les gusta pasear por el jardín. Hablan poco, o con silbidos, no les gusta vivir en soledad y se buscan familias extensas. Si se encariñan de una casa pueden residir allí mucho tiempo incluso, quedarse en caso de que el dueño se mude. En cierta manera, el Brownie adopta un hogar. Aunque son bastante colaboradores con los asuntos domésticos, es importante conocer sus gustos para que se sientan cómodos y nos retribuyan son sus favores. Como son seres que actúan en dimensiones de la realidad en las que los humanos no pueden habitualmente interferir, ellos pueden ayudarnos por ejemplo a conseguir un trabajo o aumentar los ingresos del hogar, cuando nosotros ya hemos agotado todas las estrategias a mano.
A ellos no les gustan los gritos ni la suciedad. Odian las mentiras y las peleas. Adoran los hogares ordenados, limpios y luminosos. La calidez y el afecto los atrae y se vuelven más sensibles. Les encanta jugar y comer cosas ricas como golosinas, frutas secas y tortas caseras, puede tenerlos como amuletos o figuras en tierra y piedra. Lo mejor es invocarlos por su nombre. Entre otros, se encuentran Stágoros (cuida las plantas), Abaturc (protege los trabajos), Priscob (concede todos los deseos), Truppty (acude en problemas sentimentales), Sumizíuss (protector del dinero), Jurry (cuida a los niños), Igor (duende de la abundancia).
A la hora de estar bien acompañados, el duende doméstico es el más recomendado. Es el que prefiere vivir en hogares y sus cercanías, siendo muy apegados al lugar al que pertenecen. Se les adjudican algunas travesuras, aunque se considera que pueden desarrollar sentimientos de profunda sensibilidad hacia los humanos.
Les encanta jugar y comer cosas ricas como golosinas, frutas secas y tortas caseras. También, disfrutan con la música tranquila, especialmente de violines y flautas. Estos seres pueden atraer la abundancia a los lugares y personas que consideran su hogar y familia. Las especialistas aconsejan para seducirlos: Enterrar tres monedas doradas, en el jardín o en una maceta. Colocar en la ventana una copita de miel que sólo sea para ellos. Atraerlos con helechos y palmeras, sus plantas preferidas. Llamarlos con amor, con oraciones específicas o de cualquier otra forma amable y bien intencionada. Quien no se anime a tanto, puede tenerlos como amuletos o figuras en tierra y piedra.
Dice la leyenda que por cada muñeco de Duende que tenga en su casa se corporizaran siete reales. Como no representan ningún peligro, usted puede tener cuantos muñecos quiera. A lo sumo, tendrá que lidiar con sus travesuras, pero si les exige respetuosamente que se porten bien, lo logrará. Usted también debe mantenerlos entretenidos y a gusto, aquí las sugerencias y ofrendas para lograrlo: Carrera de obstáculos: colocar a su alrededor caminos con piedritas y gemas coloridas, troncos y cuencos con agua para que puedan saltar, esconderse y jugar recorriendo escondites y sorteando. Brillos y aromas: Adoran los espejos, los perfumes silvestres del campo y la lluvia. Es tranquilizador para ellos el sonido de las cascadas, que podría suplantarse con una pequeña fuente de agua para interiores de las que se usan en el Feng Shui. Recetas caseras: Tienen debilidad por la miel, las nueces, el pan con azúcar, la leche y el vino tinto. Si les deja estos manjares junto a una plantita, es muy probable que haya ganado su corazón por siempre. Mensajes y adivinanzas: Los Duendes son inquietos, les gustan la lectura y los acertijos. Déjeles mensajes escondidos en las piedras y los troncos, con saludos afectuosos, chistes que no sean ofensivos y adivinanzas, se entretendrán. Paisajes y guaridas: Entre las plantas que tanto les gustan, una excelente idea es colocar una pequeña casita, donde dejarle ofrendas o simplemente para que descanse allí y sepa que tiene un lugar exclusivo reservado sólo para él.
A pesar de que el hombre ha causado estragos en la naturaleza obligándolos a ocultarse en la selva o bosques, muchos de ellos conviven y sirven con agrado a los humanos. Para comunicarnos con ellos, debemos amar todo lo que nos rodea. Y aunque son difíciles de contactar, muchas personas aseguran haberse encontrado en algún momento de su vida cara a cara con ellos.
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