Los ángeles son seres espirituales que se comunican con nosotros en cualquier momento. Sí, esos seres celestiales que existen en un reino de energía positiva y amorosa rodeado de mucho amor. Por eso, cuando sientas una alegría y felicidad infinitas y no sepas por qué o qué puede justificar esos buenos momentos que estás experimentando, seguramente es porque están ligado a ellos.
Hay una gran multitud de ángeles que tienen la capacidad de servinos en casi todo lo imaginable: Desde ayudarnos a atender los cuidados de nuestro cuerpo, hasta influir en muchas situaciones, como enmendar relaciones, detener guerras, etc. Por si no lo sabías, existe un sinnúmero de ángeles que se mueven en el tiempo y el espacio, esperando a que pidamos por su ayuda.
Los ángeles son mensajeros de luz, a quienes el Padre creó para servir a las almas en la tierra como guías, tutores y amigos. De hecho, esta palabra se deriva del término griego Angelo y del vocablo latino Angelus, que significa servidor y mensajero, y fueron creados para encarnar las frecuencias de la Mente Divina y hacer que las vibraciones de Dios sean asequibles a todos nosotros.
Cuando hablamos de Ángeles, se despierta en nosotros una gran curiosidad por "hacer contacto con ellos". Por supuesto que a todos nos gustaría conocer nuestro Ángel, saber su nombre y sobre todo, querer vivir esos milagros de los que tanto se habla. Pero...antes de pensar en ángeles, debemos reflexionar en nosotros mismos, en quiénes somos, qué hacemos y hacia dónde vamos.
¿Sabes cómo nos relacionamos con nuestros ángeles? Nos comunicamos con ellos través de nuestra Aura, que no es más que nuestro campo energético, lo que ellos perciben. Ellos no nos ven en cuerpo físico, no escuchan nuestra voz, pero creen en lo que le decimos en silencio. Ellos saben quiénes somos en realidad, porque nuestra identidad está plasmada en nuestra aura. Los pensamientos, así como los deseos, las intenciones, los sentimientos, las palabras y las acciones, son vibraciones que al salir de quien las emite, inmediatamente impresionan la sustancia del cuerpo mental, reflejando un color; que luego se convierte en una forma de vida que actúa y afecta todo aquello que se relaciona con nosotros.
A nivel energético, nuestros pensamientos y actitudes, son los que le dan color a nuestra aura. Si nuestros pensamientos y acciones derivan del amor, la bondad, etc., nuestra aura estará matizada de colores claros. Si nuestros pensamientos y acciones provienen del rencor, el odio, la envidia, la tristeza, el enojo, las preocupaciones o cualquier sentimiento negativo, nuestra aura se irá tornando gris. Mientras más oscuros sean nuestros pensamientos, más denso será nuestro campo energético. Por eso hay quienes tienen una aura totalmente negra.
Pero, volviendo al tema, hay quienes afirman que establecer contacto con nuestros Ángeles no es tan fácil como lo hacen creer muchas teorías, en el sentido de que para que ellos puedan acercarse a nosotros, debemos de tener un cierto grado de conciencia y evolución que nos permita mantener nuestro campo de energía en buenas condiciones. No podemos darnos el lujo de invertir nuestra energía en preocupaciones y depresiones que sabemos no podremos solucionar, ni tampoco invertir nuestra energía envidiando a nuestro vecino u odiando a nuestros semejantes, ni vivir presos del miedo, ya que esto denota nuestra falta de fe hacia la vida, hacia Dios y hacia nuestro ángeles ¿Por qué le tememos tanto a la vida si nuestro único propósito es encontrar la felicidad? ¿Por qué complicarnos tanto la vida sumergiéndonos en situaciones y sensaciones que nos llevan directamente al dolor?.
Es importante saber que al hacer alguna solicitud a nuestro ángel, debemos tener claro qué es lo que pedimos y para qué, ya que la calidad de nuestro ruego también quedará plasmada en nuestra aura; es decir, si mentimos acerca del objetivo real que perseguimos en nuestra petición, nuestros ángeles lo detectarán. A ellos no podemos engañarlos y tampoco podemos pretender que sean nuestros cómplices en actos que vayan en contra de la Ley de Dios. Nada que vaya en contra del amor, será atendido. Ellos nos conocen mejor que nosotros mismos y saben quiénes somos en realidad y cual es nuestra esencia. Conocen de antemano lo que necesitamos y lo que deseamos.
Ahora bien, no solamente el "color de nuestros pensamientos" es importante, también lo será su forma, es decir, cuando emitimos un juicio, éste también se plasmará en nuestra aura como una figura, la cual dependerá de la calidad de esa intención que tengamos. Una forma agradable, denotará pensamientos constructivos, una forma repulsiva, pensamientos destructivos.
Por medio de nuestros pensamientos, podemos también moldear la estructura de nuestra aura, es decir, un pensamiento bien definido, constante, etc., creará una aura bien delineada; en cambio, los propósitos inconstantes, solamente emitirán color, pero no tendrán ninguna forma y estructura.
Los ángeles son amantes de los olores agradables, los colores y la luz, les gustan los ambientes llenos de armonía y se alejan cuando hay situaciones negativas, sombras y oscuridad. También deberá tener en cuenta que cada signo tiene su propio ángel, aunque puede llamar a cualquiera, lo único importante es tenerle mucha confianza para que le conceda lo pedido.
A continuación les diré qué es lo que cada ángel otorga:
Anael: Le dará bienestar y armonía en el amor.
Rafael: Aclarar su mente y facilitar la comunicación con otras personas.
Camael: Es la energía y le ayudará a concretar sus planes.
Gabriel: Da armonía a tu familia y cuida a los niños.
Miguel: Le protegerá de juicios y pleitos con los demás.
Zadquiel: Esta relacionado con todo los místico, lo religioso y con la sanación de enfermedades.
Cassiel: Le ayudará afrontar problemas económicos.
Orifiel: Le ayudará en los cambios que se le presenta en la vida.
Asariel: Solucionará problemas entre hermanos y dará bienestar a su familia.
Hay personas que tienen más de un Ángel de la Guarda, además de guías espirituales. Otros sólo poseen uno de cada uno.
Existe un método para conversar con nuestro Angel de la Guarda y/o para averiguar su nombre. A los Ángeles les encanta los olores agradables, los matices de colores, las oraciones y la luz, les gusta estar en ambientes agradables, armónicos, suaves, positivos, y por el contrario, se alejan cuando hay situaciones negativas, discusiones, quejas, críticas y/o ambientes hostiles.
Elige un sitio donde te encuentres tranquilo, relajado y feliz. Es importante que selecciones un área de tu casa, que te agrade mucho, en el cual colocarás una especie de altar, donde harás 4 ofrendas a los 4 Arcángeles Principales, según los 4 elementos naturales y los 4 puntos cardinales.
• Fuego: enciende una vela blanca preferiblemente y colócala al Sur, ofreciéndosela a Miguel.
• Aire: enciende un incienso del olor que te guste y colocalo al Este, ofrécesela a Rafael.
• Agua: coloca una copa de agua al Oeste y ofrécesela a Gabriel
• Tierra: coloca una piedra o un cristal de cuarzo al Norte, ofreciéndosela a Uriel.
Coloca una música suave o de relajacion, respira profundamente 3 veces en forma pausada. Unta tus 2 manos de un aceite de almendras, rosas, eucalipto, zándalo u otro parecido (que sea de tu agrado). Haz oraciones (según sea tu costumbre), no te olvides de rezar la oracion del Ángel de la Guarda, concéntrate y déjate llevar.
Mantente concentrado en el silencio, dejando que tus pensamientos se acallen, luego conversa con tu Ángel de la Guarda, sintiendo su presencia celestial y con la seguridad de que él te está escuchando, formúlale la(s) pregunta(s) que desees hacerle. Es bien probable que escuches su respuesta, a traves de tu voz interior, la cual es suave, armónica, dulce y pausada. También podrías escuchar una voz afuera de tí, lo cual no es tan común.
Recuerda que él es amor puro incondicional, sólo a través de enviarle tu amor será más fácil comunicarte con él. Te recuerdo además que no hay nadie que te conozca y te ame más que él, entrégate al encuentro y con seguridad recibirás la comunicación que deseas.
Es recomendable que programes tu mente subconsciente para comunicarte con él, por ejemplo repite estas afirmaciones:
*Yo invito conscientemente a mi Ángel de la Guarda a mi vida, para comunicarme con él.
*Yo invito conscientemente a mi Ángel de la Guarda a mi vida, para comunicarme con él.
*Le doy la bienvenida a mi Ángel Guardián agradeciéndole su amorosa amabilidad, su apoyo, consejos, orientación y protección.
*Le solicito me sea guiado/a a cumplir mi misión divina y a obtener felicidad, a lo largo de mi recorrido en esta vida.
*Pido a Dios que mi Ángel de la Guarda sea bendecido cuando él me bendiga y que pueda también evolucionar espiritualmente cuando me ayude a evolucionar.
*Pido a Dios que me bañe en la Luz de mi Ángel Guardián, cuando diariamente él me fortalece y me regala su amor y luz.
*Puedes hacer tu propia solicitud, la cual debe ser positiva y llena de luz.
Después de estas prácticas, será mucho más fácil hablar con él mientras realizas las labores cotidianas. Normalmente ésto no sucede con las primeras intenciones.
No obstante, hay diferentes formas de percibirlos, por ejemplo, existen personas que no necesariamente los escuchan, pero sienten su presencia protectora de forma recomfortante y calmante, otros sienten como una intuición en su corazón o una dulce voz interior que les aconseja; otras personas sienten como un estremecimiento o escalofrío. Otras en cambio pueden observar una lucecita en la habitación o un zumbido en los oídos. Hay algunos que los podrán ver como una inmensa luz radiante (blanca, dorada, azul, verde, rosada, violeta, según su misión divina); todas estas son manifestaciones de tu Ángel de la Guarda.
Hay quienes escuchan una música suave que no viene de ninguna parte. Otros reciben un aroma de flores, rosas o un delicado perfume. Otras veces sentimos la intuición de hacer algo y no sabemos el porqué; ese es tu Ángel de la Guarda comunicándose contigo.
Una metodología que funciona al 100% es preguntarle al Ángel de la Guarda algo que necesitamos saber, un consejo, una ayuda, una orientación; luego tomamos un libro o revista y colocamos las manos sobre éste, haciéndole la pregunta directamente. Abrimos el libro o revista y allí estará la respuesta.
También pasa con los sueños. Al acostarnos formulamos la pregunta, rezándole y dándole las gracias por el hermoso día. Contándole nuestros proyectos, lo feliz que estamos, todo lo que tenemos, y en el sueño obtendremos la respuesta; yo diría que éste último es el método más común de comunicarse con él, en los primeros intentos. Si este es tu caso, entonces escribe lo que has soñado, anótalo en la misma secuencia en que lo percibistes, y aparecerá la ayuda, petición o consejo que le solicitaste antes de dormir.
A través de los sueños, nuestros Ángeles podrían prevenirnos acerca de algún acontecimiento, algo que le podría pasar a algún ser querido, aconsejarnos o recomendarnos alguna tarea que debemos realizar para continuar con nuestra misión divina.
Eso sí, es muy importante aclarar que las respuesta de nuestros Ángeles Guardianes son gratas, dulces, oportunas, lógicas, positivas y constructivas, de lo contrario, no fue con tu Ángel Guardián con quien te comunicastes.
También es conveniente aclarar, que no necesariamente escucharás la respuesta que deseas escuchar, sólo la que es más conveniente para tí, por eso es importante dejarse llevar, así como aquietar nuestro ego, a la hora de comunicarnos con él.
En oportunidades él se puede presentar a través de alguna persona que venga a ayudarte en un problema, el cual necesitabas resolver y estabas atascado, ése también es tu Ángel de la Guarda, dándote su consejo a través de otros.
Hay quienes afirman que realizando ciertos ejercicios o rituales (algunos como éstos y otros más complicados) y llevando una vida sana, pueden ver a su Ángel Guardian. En estos casos, ellos toman la forma que más podamos concebir (según nuestra creencia o religión), sin que nos asustemos o atemoricemos. Algunas veces no aparecen a pesar de nuestro pedido, porque saben que le podemos tener temor, o nos pudieran hacer daño con su aparición.
Lo que es seguro, es que siempre vendrán a tí con gracia, amor y buen humor, nunca te aconsejarán que actúes de una manera negativa o que sea destructiva para tí, para otro ser humano o para cualquier otro ser viviente.
Una vez que hayas hecho este ritual y pongas tu intención en comunicarte con tu Ángel Guardián, espera que se manifieste, que es bien seguro que aparezca en cualquiera de las formas enunciadas arriba. Si a pesar de varios intentos no te puedes comunicar con él, ten por seguro que te puedes asustar y él siempre está protegiéndote y no desea causarte ningun tipo de manifestación de dolor o temor.
Sea que te comuniques con él o no, dale gracias a tu Ángel de la Guarda por todo lo que tienes, todo lo que eres, tu familia, el que puedas ver, escuchar, hablar, caminar, que puedes leer, tienes un techo, vas a la universidad, tienes un trabajo, un don, etc., ya que hay mucha gente que no está tan beneficiada como tú en esta existencia.
Estar agradecido, ser positivo, tener fe, brindar amor incondicional, hacer el bien, entre otras bondades, siempre atrae al Ángel de la Guarda y te ayudará a evolucionar.
¡Suerte en tu encuentro!
Bendiciones llenas de luz y de amor para tí, tu familia y tu Ángel Guardián.
Námaste.






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4 comentarios:
Hermoso Articulo! Todos los Angeles son muy buenos y de gran ayuda. Este es un muy Buenisimo blog! c:
Excelente articulo, me encanta como escribes y me parece que sabes de lo que hablas, te voy a seguir todos los dias!
Estimada Alicia, gracias por tu comentario. En Sitio Hispano siempre tratamos de brindar información de calidad a nuestros lectores, con el fin de que puedan beneficiarse del conocimiento de los expertos. Bienvenida a nuestro blog.
Estimado José Chogua, complacida por tu comentario, muchas gracias. Bienvenido a hacer parte de los lectores fieles del Blog de Sitio Hispano. Tus aportes serán valiosos para nosotros también. Queremos que Todos nuestros artículos sean bases para un guía básica para quienes deseen conocer más de los temas que así se tratan.
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