LOS JEFES...LOS AMAMOS O LOS ODIAMOS. UNA PEQUEÑA VACUNA SOBRE COMO TRATARLOS DE ACUERDO A SU SIGNO ZODIACAL
Para la gran mayoría de nosotros, ganar dinero generalmente significa estar sometidos a un "superior". A veces nos ha tocado soportar a un jefe difícil y es normal que uno se sienta preocupado, pues su comportamiento, además de crear un mal ambiente laboral, podría influir negativamente en nuestro estado emocional. Esto ocurre por lo general, porque pasamos la mayor parte de nuestras vidas en nuestros trabajos, largas horas conviviendo con nuestros compañeros y por supuesto, con los jefes. Muchas veces surgen problemas o dificultades de comunicación que pueden subsanarse con un poco de esfuerzo de ambas partes.
¿Sabía usted que en la mayoría de los casos, la actitud de los jefes frente a la gestión del personal a su cargo puede ser indicada por su signo zodiacal? Por eso, es importante conocer cuál signo rige a tu director, gerente, superior, etc., para que sea de gran ayuda en tu sitio de trabajo. Si se conocen las peculiaridades del signo zodiacal de tu jefe, sabrías cuáles son las que son compatibles o no contigo.
Si conoces tu signo ascendente y el de tu jefe, tendrás mucho a tu favor, ya que ambos están a menudo, influenciados tanto por el ascendente, como por el solar.
Nunca será más feliz que luchando contra los incendios. Si no hay ninguno para extinguir, este jefe creará uno, ya que simplemente quiere demostrar que puede hacerlo.
Su ego es del grande del Estadio Maracaná en Brasil. Es un líder natural. Al Jefe Aries le gusta imponer su punto de vista y no tiene miedo de tomar decisiones difíciles. Él tiene claro que hay que alcanzar la meta, pero tiene tanta energía que eso frustra a los que están a su alrededor. Aries es un guerrero original, por lo que es el tipo de personas que uno desea a su lado en una pelea. Él tiene la capacidad de brillar frente a aquellos que quieren detener lograr su objetivo. Le encanta comenzar nuevos proyectos, pero simplemente no tiene la paciencia para lidiar con los menesteres propios que demanda el esfuerzo.
Cuando surga una diferencia con tu jefe Aries, protégete con un paragua emocional. No es sensato contradecirlo abiertamente: lo mejor es dejarse llevar por la corriente. Aunque, claro, tampoco es cuestión de estar repitiendo “¡Sí, señor!” todo el tiempo. Simplemente hay que notar esos momentos en los que está enfurecido, porque parece que lanzara fuego por la boca. Trata de no molestarlo con pequeñeces de oficina. Una vez que haya recobrado la calma, acércate a él de manera simple y trivial para informarle con palabras precisas y claras (nada de usar palabras raras con este jefe) cuál es el problema que tuviste o para informarle de su agenda del día o incluso para recordarle qué es lo que él piensa acerca de un tema en particular.
EL JEFE TAURO
El jefe Tauro es acusado de ser un poco terco, incluso conservador, pero, a diferencia de Aries, una vez comprometido con el curso de una actividad, lo ejecutará hasta el final. Confíe su dinero y bienes raíces a este signo. A Tauro le gusta la rutina, la estructura y no actuará sin examinar todas las consecuencias posibles. Las decisiones tomadas por este signo han sido consideradas cuidadosamente antes de ser comunicadas.
El jefe Tauro es acusado de ser un poco terco, incluso conservador, pero, a diferencia de Aries, una vez comprometido con el curso de una actividad, lo ejecutará hasta el final. Confíe su dinero y bienes raíces a este signo. A Tauro le gusta la rutina, la estructura y no actuará sin examinar todas las consecuencias posibles. Las decisiones tomadas por este signo han sido consideradas cuidadosamente antes de ser comunicadas.
Es trabajólico, es decir, un adicto natural al trabajo. A los jefes Tauro no les gusta ser interrumpidos, molestados o que les cambien alguna actividad en una fecha acordada previamente. Tauro guiará con integridad, determinación y lealtad y espera lo mismo de sus empleados.
Si de los de Arianos podemos esperar fuegos artificiales, los de Tauro apuntan más a escalar paso a paso hacia la cima. Bajo su mando, nos convertiremos en eficientes, seguros y aprenderemos a manejar cantidades generosas de poder. Los empleados que busquen seguridad y firmeza deberían tratar de vincularse con un jefe de Tauro.
Los jefes taurinos pueden literalmente oler el dinero, y si nuestro plan es práctico lo adoptarán como propio. Si esto sucede, seguramente seremos recompensados apropiadamente, aunque no sea enseguida. Los taurinos rara vez olvidan a un empleado útil, inteligente y leal. Pero mucho cuidado: los planes descabellados, extremadamente intrincados o del tipo “hágase rico de la noche a la mañana” están absolutamente descartados con este tipo de jefe. Por sus características, son personas a las que no se puede apurar para que tomen una decisión, aunque una vez que la toman la defenderán a capa y espada.
EL JEFE GEMINIS
Es un gran comunicador, con un cerebro brillante. Géminis es también un maestro de la manipulación y prospera de acuerdo con las política de la empresa. Los geminianos son los mejores jefes en situaciones que requieren gran cantidad de gimnasia mental y se nutren del caos y del desorden. Al Géminis no le gusta la administración a medias; por lo general, se alejará lo suficiente como para dejar que te metas en problemas, antes de entrar para sacarte de ahí con una idea genial.
El Géminis es un excelente mediador por su excelente capacidad en el uso de la palabra, pero aún así, se volverá loco tratando de mantener la unidad y complacer a todo el mundo. Para un Géminis, generalmente se trata de todo o nada. Si las dificultades se les hace excesivas y tú ves que tu Jefe Géminis llega al límite y se rinde, es mejor que tengas cuidado. Es entonces cuando surge el otro aspectos de Géminis, el aspecto al que nada le importa un comino. El Géminis puede optar de pronto por cerrar la comunicación y mostrarse frío y distante.
El jefe de signo Géminis cree ser muy inteligente y, en consecuencia, tiende a ocuparse de más de un asunto a la vez (con un poco de ayuda, por supuesto). Su sentido del humor sea quizás su característica más preciada. Cuando esa gracia lo abandona deben prenderse las luces de alarma; seguramente se acercan momentos de stress emocional. Será allí cuando nuestros consejos serán necesarios y útiles, y nuestra oreja servirá para que el jefe se desahogue. Si sabemos ser un ladero fiel en esos momentos, nuestro jefe de Géminis nunca lo olvidará.
El Jefe Cáncer, propietario, tiene su negocio por interés al dinero, en primer y en último lugar, de modo que, a pesar de que su actitud para la comprensión sea eterna, si la producción se ve afectada o en peligro, perderá su paciencia al no alcanzar el nivel de producción, debido a los retrasos y descuido de los subordinados. Por el contrario, el que dé buen rendimiento recibirá el mejor estímulo del Jefe Cáncer.
De igual manera, los jefes regidos por este signo, creen que una empresa se basa en el compromiso de las personas y construyen un equipo excelente con los fundamentos de las empresas familiares, es decir, protegen y fomentan el "trabajo familiar" de la misma manera que nutren y salvaguardan su verdadera familia. Cualquier empresa que comete el error de no darse darse cuenta de esto, perderá un gran administrador.
Como el cangrejo que le da nombre en el zodíaco, los jefes de Cáncer avanzan y retroceden, o bien se quedan a mitad de camino en la consecución de sus ideas y planes. Muchos empleados los encuentran misteriosos y divertidos (en el sentido de que es difícil no reírse de ellos a veces). Pese a que puede parecer distraído e inconstante, un jefe de Cáncer pocas veces perdona los errores y los descuidos. Dar un mal paso trabajando para alguien así, puede significar nuestro fin.
Aunque junto con todo esto, también es cierto que los jefes cancerianos jamás olvidan un favor. Si estamos junto a ellos durante los momentos malos, serán incondicionales para siempre. Valorará nuestro aporte en términos de comprensión intuitiva, relación individual y –aunque en el fondo les duela– un salario más abultado.
EL JEFE LEO
Este jefe es carismático, trabaja y juega duro, le gusta llamar la atención, no le gusta ser eclipsado. En general, es cálido, generoso y orgulloso. Tienden a poseer una obsesión por el control y el manejo de su personal a cargo es a medias, sobre todo porque no le gusta que lo vean fallar.
A menudo, tienen ambiciones más grande que la vida misma. Tienen la habilidad de completar sus tareas a través de la mera fuerza de voluntad. Pero si no se motivan, pueden caer en el aburrimiento y la pereza.
A Jefe Leo le encanta tener un alto perfil, un proyecto, un papel, pues no tiene miedo de tomar riesgos, y con frecuencia se las arreglan para estar rodeado de fieles seguidores que lo tratan como un modelo a seguir.
Si uno sabe lo que le conviene, no se tomará libertades con un Jefe Leo. Una pregunta indiscreta, un comentario hecho con ligereza o una crítica imprudente, pueden poner fin a una prometedora carrera. El león cuando tiene conciencia de su reino, espera la manifestación tipo reverencia, si no se le rinde, sufre profundamente en su ego.
A estos jefes felinos les gusta intensamente ser Jefes. Son amables y amistosos, pero no hay que olvidar nunca que ellos son los que mandan. Todo lo que toca lleva su sello personal. Un recién llegado a su grupo de trabajo, rápidamente aprenderá a reconocer sus iniciales del Jefe: D.I.O.S.; Leo de todos modos detesta el servilismo.
Cuando Leo da, también espera recibir, de modo que cuando Leo le pide algo, es más una orden que una petición, y cuando es Leo el que manda, no hay mucho espacio para decir NO. Hágalo sentir bien, con inteligencia.
Además, este tipo de jefe impone dinámica con su sola presencia. Al moverse tira ondas que pueden ser estimulantes, eléctricas o directamente fuego puro, al punto de convertirse, en sus peores momentos, en un lanzallamas humano. Para completar el cuadro, el jefe de Leo tiene mucha confianza en sí mismo y es una persona cálida, con la que se puede hablar.
Para no quedarnos con la idea de que roza la perfección (ningún jefe logra siquiera acercarse a eso, aunque se desvivan en hacernos creer lo contrario), suele rodearse mal, siendo muy permeable a los que lo elogian en demasía. Pero no conviene intentar que cambie su manera de ser. Por su estructura psíquica, el jefe de Leo necesita de su séquito de aduladores. Su lógica tácita puede resumirse en la siguiente frase: si los animales de la selva no se inclinan ante el león, ¿de qué sirve que exista el león?
EL JEFE VIRGO
Virgo realmente cree que puede alcanzar la perfección si trabaja lo suficientemente duro. Siempre tiene gran cantidad de trabajo por hacer. Como jefe, a menudo es demasiado exigente con él mismo y con quienes lo rodean. Virgo tiene una tendencia a obsesionarse con detalles y a detenerse en las más pequeñas imperfecciones. Esto, él no lo ve como crítica, sino como consejos útiles para usted, porque sabe que puede hacer mejor su trabajo. Esta tendencia persistente, puede desmoralizar a los empleados más valiosos que necesitan de su apoyo y de respuesta positivos. Claro que con frecuencia, oculta sus temores respecto a las deficiencias que se perciben de él.
Virgo realmente cree que puede alcanzar la perfección si trabaja lo suficientemente duro. Siempre tiene gran cantidad de trabajo por hacer. Como jefe, a menudo es demasiado exigente con él mismo y con quienes lo rodean. Virgo tiene una tendencia a obsesionarse con detalles y a detenerse en las más pequeñas imperfecciones. Esto, él no lo ve como crítica, sino como consejos útiles para usted, porque sabe que puede hacer mejor su trabajo. Esta tendencia persistente, puede desmoralizar a los empleados más valiosos que necesitan de su apoyo y de respuesta positivos. Claro que con frecuencia, oculta sus temores respecto a las deficiencias que se perciben de él.
Los registros del zodiaco, muestran que el Jefe de Virgo, es una fuente de conocimiento y detalle con respecto a los hechos de la empresa, datos y procesos. Desafortunadamente, a pesar de hacer mucho, Virgo Por lo general, es poco apreciado.
Los Jefes Virgo tienen las ideas muy claras acerca de cómo ha de hacerse el trabajo y tienen muy poca paciencia cuando no se hace como ellos quieren. Los virgo no se sienten avergonzados de su pésima reputación con sus subordinados; pues son especiales para inculcar en las personas que trabajan bajo su responsabilidad, el peso de la responsabilidad y cumplimiento estrictos, la dureza del Jefe Virgo es incomparable. Contradictoriamente, busca afanosamente, caerle bien a sus subordinados después de haberlos marcado con el látigo de su verbo.
La mejor forma de llevarse bien con un Jefe Virgo es demostrarle que uno lo acepta tal como es. ¿Servilismo?
A pesar de repartir críticas como huevos de pescado, no le gusta que lo critiquen. Mucho cuidado con este espécimen.
EL JEFE LIBRA
Este jefe es todo acerca de la justicia y el equilibrio. Trabajará duro, pero también tendrá tiempo para la inactividad e incluso para languidecer. Libra se ve muy bien, siempre bien vestido con la ropa de acuerdo a la situación y es encantador. Al mismo tiempo, Libra puede ser ambicioso, pues entiende que está en el mejor equipo o al menos acompañado por fieles partidiarios. Libra peleará sólo cuando sepa que se está librando un juego limpio. El resto del tiempo tiene una extraña habilidad para llegar a los demás a través del trabajo sucio. Su lado autoritario se esconde detrás de un hábil comunicador. A Libra no le gustan las emociones confusas y puede ser acusado de ser indeciso, pero en esencia, hace cualquier cosa para promover la armonía en el lugar de trabajo.
Su estrategia para lograr unanimidad de opinión es deshacerse de aquel que no esté de acuerdo con ellos. Sencillo pero eficaz y tal como agrada a Libra. Él siempre tiene en cuenta a sus empleados, animándolos a que presenten sus quejas y problemas, en especial si son tratados con injusticia
Muy a menudo, el jefe de Libra cree sinceramente que se comporta de manera justa para con sus empleados. Y es cierto que coopera con sus colegas y con los miembros de su staff. Pero como el Libra típico cree tener modales exquisitos y aspecto de semidios, una cara bonita (generalmente femenina), maneras sutiles y cierto sentido del buen gusto, pueden ayudar a conseguir un ascenso. Aunque, valga el aviso para las mujeres, los Libra suelen experimentar bastante con su vida amorosa. Aquellas que estén buscando una relación estable harían mejor en abstenerse.
Astrológicamente, mucho se ha dicho sobre la tradicional vacilación de los pertenecientes a este signo. Su jefe Libra seguramente intentará argumentar sus dudas diciendo: “Las decisiones rápidas suelen no ser las acertadas”. Y es que para ellos tomar una decisión velozmente equivale a hacerlo sin pensar, y es signo de inmadurez y falta de visión. Al Libra le gusta llegar a una decisión luego de un juicio equilibrado y tras sopesar todos los pros y contras, lo que se gana y lo que se pierde.
Podemos confiar en que un Jefe Libra velará por nuestros intereses. No tolera la ingratitud.
EL JEFE ESCORPION
El más emocional de los signos de agua. Este jefe irradia una apariencia de control absoluto y puede mantenerlo, a pesar de haber un caos total. El jefe de Escorpión puede ser leal y protector, pero cuando lo hacen enojar, le recordará su falla por el tiempo que sea necesario.
Este administrador tiene el potencial de comprometer a sus empleados sintonizándolos en sus emociones. Maneja una oficina basada en la honestidad e integridad. Los escorpiones esperan un alto rendimiento de sus subalternos y tiene claro que no van a trabajar para ganar concursos de popularidad. El Escorpión toma decisiones basadas en cuidadosas fechas y medidas de riesgos, aunque le resulta difícil admitir sus errores o cambiar el curso de algo, (claro, no es que siempre esté mal).
Ya sea que amemos u odiemos a nuestro jefe escorpiano, debemos tener en cuenta que a él no le importa lo que pensemos. Le gusta tener a sus empleados bajo una rienda firme, pese a que él le gustan tanto el trabajo como los momentos de distensión. Es un tipo de persona a la que le gusta tener mano firme para manejar grupos de trabajo. Bajo su comando, se debe esperar una sumisión absoluta y se deberá adquirir la habilidad para seguir sus movimientos.
Como buen inescrupuloso, el escorpiano usará cualquier método a su alcance para conservar su lugar de poder. Pero existen excepciones. Aún cuando el Escorpión simboliza la regeneración, nuestro jefe puede tener un repentino momento de iluminación espiritual y seguir un camino recto de virtud absoluta en su negocio o profesión. Pero, está dicho, estos casos no son la norma y rara vez nos encontraremos con uno.
Este tipo de jefes es el último en tomar riesgos y no es realmente un líder natural. Está más interesado en enseñar y motivar. Sagitario realmente tiene poca tolerancia o interés en la gestión empresarial.
Honesto sí es, hasta la exageración, pero se le considera como una falla. Este jefe piensa antes de hablar, no se da cuenta de que otras personas encuentran su honestidad como una falta de tacto. A los jefes de Sagitario le gusta fomentar el cambio, la creatividad, el crecimiento y el optimismo y, en general estará allí si tú lo necesitas. Pero no esperes encontrarlo en su escritorio haciendo una sencilla tarea, él necesitará tener muchos fuegos para apagar al mismo tiempo y una persona confiable, con los pies bien puestos en la tierra a su lado, para que lidie con los detalles más pequeños.
Son conocidos por atraer las ondas positivas y la suerte suele estar de su lado. La razón astrológica para que esto suceda es que Júpiter está a cargo de este signo, lo “controla” por así decirlo. Y Júpiter es sinónimo, como todos sabemos, de dinero en cantidades industriales.
Debido a que a este signo se lo vincula desde siempre con la autoridad, la lógica, la filosofía, el planeamiento, la curiosidad, los deportes, la investigación, la educación y la urgencia por conocer la verdad, algunas o todas estas características se pondrán de manifiesto en nuestro jefe. Si intentamos engañarlo, corremos serios riesgos. Sí se le puede confrontar con una línea argumentativa sólida, por ejemplo para advertirlo de un proyecto que tiene muchas posibilidades de fracasar. Seguramente nos escuchará atentamente y hasta termine coincidiendo con nosotros. Es decir: no es una persona inabordable ni negada para el debate.
Como líder es generoso, tolerante (siempre y cuando no le juguemos sucio y nuestros errores provengan de un mal cálculo y de actitudes honestas), cándidos, alegres, proclives a enfrentar desafíos y dados a compartir el bienestar de la empresa con los empleados. Trabajar bajo su mando puede llegar a ser una experiencia muy estimulante.
Los Jefes Capricornio suelen ser de los más agradables y chapados a la antigua: atentos, solícitos, siempre dispuestos a ofrecer apoyo y manifestar interés. Dejar a un Jefe Capricornio por un nuevo empleo puede ser como irse de la casa, y en realidad es posible que uno nunca se vaya. Exteriormente Capricornio suele ser engañosamente tranquilo y moderado, pero un Capricornio ambicioso es impetuoso como pocos. Por agradable, condescendiente y acomodadizo que parezca el Jefe Cabra, cuando es necesario sabe mostrarse despiadado. Si intenta invadir el territorio de Capricornio, prepárese para la pelea.
Pero, relájese. Capricornio tiene un sentido de la justicia y la rectitud estricto e inquebrantable. Si usted trabaja a conciencia para su Jefe Capricornio, estará feliz de compensarle su lealtad y su esfuerzo, al fin y al cabo, usted forma parte de una gran familia. Hágale algún daño y comenzará a comportarse como la peor de las madrastras, pues para su Jefe Capricornio cualquier valor ínfimo es como si hubiera profanado la tumba de su madre.
Este jefe es específico y competitivo, pero de un modo más práctico que el feroz Aries. Es un administrador naturalmente fuerte y bien aplomado. Entiende que el trabajo duro es la única manera de lograr resultados, el reconocimiento, la seguridad y los pesos. El jefe Capricornio está más a gusto en un ambiente estructurado y corporativo, donde cada uno tiene un lugar claro en el orden jerárquico.
Desde el "Si no está roto, no lo cambies" de la escuela, los cambios sugeridos los toma con cierto grado de escepticismo y desconfianza. El Capricornio encuentra consuelo en la historia y la experiencia y tenderá a "neutralizar" cualquier amenaza de cambio de su liderazgo, percibido por los empleados más ambiciosos.
De todos los signos del zodíaco, Capricornio quizás sea el más práctico, el mejor organizado, el más paciente y asertivo. Y muchas de estas cualidades son las de las personas exitosas. Aquellos que han trabajado para capricornianos los han encontrado rígidos, snob, excesivamente ortodoxos o lisa y llanamente brutos. Bueno, esta es solamente una cara de la moneda. Es cierto que no se caracterizan por su sentido del humor, pero sí tienen muy en claro cuáles son sus metas y son de mantener su palabra sin importar las consecuencias. Tienen estándares altos y viven cada día de su vida regidos por ellos. Por otra parte, el snobismo capricorniano es algo intrínseco a su personalidad, y parte de una incapacidad para comunicarse.
EL JEFE ACUARIANO
El jefe Acuariano prospera en un equipo, preferentemente trabajando en algo nuevo, creativo o para un bien común. La tecnología será el ámbito de la empresa y los resultados serán para el "bien mayor". En general, los empleados podrán disfrutar de un lugar de trabajo flexible, ligeramente alternativo, tienen claras las metas y son justos y equitativos.
Los jefes acuarianos esperan un trabajo duro para lograr un objetivo común y son muy estructurados para lograr lo que se proponen. Lo mejor de ellos es que son genios revolucionarios, lo peor, una bala perdida.
Al igual que todos los signos de aire, no hay espacio para el desorden emocional. Asegúrese de que su conversación es interesante, con ideas bien pensadas y no tendrá problemas políticos con este jefe.
Con frecuencia los Jefes Acuario muestran una consideración y un respeto ejemplares, totalmente ausentes en los signos más tradicionales. Están convencidos de que todas las personas en el mundo deberían recibir un buen trato, e intentarán actuar de acuerdo a este elevado criterio. Los Jefes Acuario no hacen diferencias de jerarquías; por lo que a ellos se refiere, Acuario trata a todo el mundo por igual.
No obstante, son imprevisibles y no siempre es la cosa más fácil del mundo, acostumbrarse a ellos. Cuando dan con algo revolucionario, parecen como niños con juguete nuevo y de pronto el juguete está relegado en un rincón. Caen en desgracia y su jefe o bien está mirando al vacío y parece perdido, o está totalmente absorto en algo diferente. La estabilidad y demasiada constancia lo ponen frenético. Hay veces en que es simplemente imposible entablar ningún tipo de contacto con el Jefe Acuario, es como sintonizar con el planeta en un día en que hay muchas interferencias.
Por eso son exactamente el tipo de jefe que representa un peligro: puede arrastrarnos hacia su mundo, creándonos distracciones en nuestro trabajo diario. Son pocos los empleados que realmente pueden disfrutar el hecho de trabajar junto a alguien así. Pero es el jefe ideal para un compromiso de poco tiempo. Capaz de las locuras más deliciosas, pasando un breve lapso junto a él empezaremos a pensar de maneras diferentes a las tradicionales, incorporaremos puntos de vista más refinados y futuristas, aprenderemos a reírnos de nosotros mismos y a ser verdaderamente altruistas, en el mejor sentido de la palabra.
EL JEFE PISCIS
El último signo del Zodíaco contiene en sí algo de cada uno de los demás, y esto hace que los Jefes Piscis no sean precisamente muy fáciles de comprender: un día prácticos y cautos, como un Tauro o un Capricornio típicos; al día siguiente serán más poco convencionales y más estrafalarios que el más uraniano de los Acuario. Pero al interior siguen siendo Piscis, lo cual significa que son sensibles, considerados, vagos y a veces y olvidadizos.
Tal vez, caos sea la palabra más adecuada para describir lo que pasa por la cabeza de su Jefe Piscis. Aunque traten de ocultarlo, algunos Piscis están francamente marcados. Hasta el más metódico de los Piscis se las arregla para atraerse confusión a la vida laboral, seleccionando personal desorganizado o de alguna forma inapropiado para el trabajo.
Despedir a alguien es para ellos un verdadero dolor de cabeza, mientras un empleado arrastra a la empresa a la ruina, el Piscis pasa años dándole vuelta al asunto. En las grandes empresas, hasta los Piscis más sentimentales pueden convertirse en tiburones.
Piscis es un camaleón, puede ser jefe para todo, pero también puede ser un maestro de la manipulación.
Los jefes piscianos encajan más en las funciones de director creativo o más que la de liderazgo. Este jefe tienen ideales y sueños, pero las estructuras corporativas interfieren en ellos. Si él se encuentra en una posición de liderazgo u operacional, se sentará detrás del escritorio deprimido y atrapado. Pero será sensible a cada estado de ánimo de los empleados en la oficina y puede sacrificarse por aquellos que siente que lo necesitan.
Piscis no puede decir "no". No le gusta y se resiente si sabe que alguien se aprovecha de esto. Valorará a los empleados ecuánimes y prácticos que pueden convertir sus visiones fantásticas en algo más viable.
Si elegimos jugarle en contra o intentar perjudicarlo, la venganza vendrá en la forma más tremenda y sutil, en el momento menos esperado. Nos sacará gentil pero firmemente de nuestra oficina sin pensarlo demasiado, de una vez y para siempre. Sin llegar a estos extremos, no es desaconsejable contradecirlo o confrontarlo de vez en cuando si es bueno para la empresa. Es un jefe que sabe escuchar y puede llegar a decirnos que todo el mundo tiene derecho a su opinión, aunque probablemente termine haciendo lo que él quiere de todos modos. Es una persona con la imaginación suficiente como para ser tolerante, una virtud escasa en aquellos que tienen una posición de poder.
Debido a que los piscianos están atravesados por una intensa veta artística, lo mejor es que sus empleados sepan algo del tema si pretenden trabajar junto a su jefe durante un largo tiempo.
A pesar de que puede ser el mejor para las cuestiones comunicativas y contractuales, su excelencia rara vez se aplica a la organización y a los asuntos cotidianos de oficina. En este aspecto, la ayuda de los empleados es invalorable, aunque no debemos interferir con su accionar mientras nos ocupamos de las tareas más rutinarias. De este modo, sabrá apreciar y entender nuestro aporte. Los ascensos y los aumentos de sueldo no siguen un curso lógico con los piscianos, pero eventualmente llegan, así que a no desesperar.
Hay que tratar de ver lo positivo de nuestros jefes, pues profesionalmente son personas de las cuales podemos aprender mucho. El que sea difícil implica que va a ser exigente, lo que nos mantendrá despiertos como empleados y nos hará, a su vez, ser exigente con nosotros mismos. Conviene pensar que la situación es como un máster de aprendizaje en el que adquiriremos experiencias válidas para nuestro futuro.
La adrenalina es un buen estímulo!
Námaste.
Para mayor información visita Sitio Hispano de Astrología
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LUNA NUEVA


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2 comentarios:
Jajaja buenisimo el artículo muy simpático y útil para comparar jefes jeje, yo creo que mi jefe es Tauro, le preguntare su signo haber si he acertado jeje.
Así es, Jri. En Sitio Hispano tenemos en cuenta los intereses de nuestros visitantes. Lo que pretendemos es que nuestros lectores tengan a la mano un documento que les permita saber cuáles son las recomendaciones para tratar de cambiar el clima de hostilidad que se presenta muchos veces en el lugar de trabajo. Consideramos que aprender a manejar nuestras emociones es el punto clave para la solución de conflictos. Nos complace que te haya gustado el artículo.
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